martes, 3 de febrero de 2026

 PRIMER ALMUERZO DE LOS TAMAYO, 2006

Mi familia de sangre estaba contenta con mi retorno a Lima, después de haber estado 15 años fuera entre Chiclayo y Cañete. Había pasado bastante tiempo, aunque durante ese período vine varias veces a Lima y pude verlos a todos.

En Costa me visitaron varias veces mis hermanos y mis primos porque estábamos planeando un almuerzo con muchos Tamayo. Mi tío Augusto me había pedido la década anterior, antes de morir, que hiciera una reunión con toda la familia.

Las primeras reuniones familiares

Las reuniones con mis hermanos en casa de mi hermana Teresa eran fáciles de organizar, las hacíamos con relativa frecuencia, eran cenas que terminaban con una buena sesión de karaoke, donde todos podían lucirse con las canciones de su preferencia.

Hicimos otras reuniones más grandes con mis primos hermanos. Una fue en casa de mi prima Lilian Tamayo, otra en el Centro Cultural Costa, donde también se integraron Coco Calle y su esposa Loren Gonzáles. Coco era primo segundo de mi papá. En esas reuniones íbamos conversando sobre la organización de algún almuerzo, con más Tamayos que estuvieran emparentados con nosotros.

 

La cercanía a los parientes lejanos

Paralelamente mi primo Augusto Tamayo San Román y yo nos propusimos visitar a esos Tamayo que no veíamos. Augusto se había dedicado a estudiar el árbol genealógico de la familia y lo tenía bastante avanzado. Lo pudo hacer gracias a los archivos de los mormones, que eran bastante completos. Poco a poco fue elaborando un libro que se llamó: “La historia de los Tamayo del Perú”

Cada semana visitábamos la casa de algún familiar. Previamente les llamábamos por teléfono para quedar con ellos y les pedíamos que nos enseñaran fotografías representativas de la familia. La cita solía ser a una hora poco común, a las 2 ó 3 de la tarde y no pasaba de media hora. En muchas casas notábamos un ambiente muy parecido al de nuestras familias, no por la decoración de la casa sino por el modo cómo se expresaban y los enfoques y criterios que tenían cuando contaban sus historias. Al salir comentábamos: “estos sí que son Tamayo”

En esas andaduras con mi primo Augusto conocimos Tamayos de Arequipa, Moquegua, Huánuco, Cuzco y Apurímac. Todos dispuestos a reunirse para conocerse. Los de Apurímac eran muy numerosos y estaban unidos. La mayoría estaba en Lima, Un día me invitaron al Club Apurímac, que queda en la avenida Brasil, frente a la Iglesia de María Auxiliadora, para almorzar.

En esas circunstancias de visitas familiares falleció en Chorrillos Don Agustín Tamayo Rodríguez, un ilustre personaje, muy querido en su tierra, que había sido Diputado por Apurímac, era además amante de la Literatura y tenía unos trabajos sobre “El Lunarejo”. Con Augusto fuimos al velorio, el 30 de mayo de 2006, y allí conocimos a muchos Tamayos. Recé el Responso y quedamos para tener una Misa de sufragio.

 

La situación política del Perú el 2006

En Perú en 2006, los eventos clave fueron las elecciones presidenciales donde Alan García ganó la segunda vuelta contra Ollanta Humala, marcando su regreso al poder tras el gobierno de Alejandro Toledo, y un crecimiento económico significativo con baja inflación, impulsado por la inversión, aunque también se sintió el impacto de un sismo en Pisco a fines de año, en medio de un contexto social que mostraba tensiones y la polarización en torno a las políticas económicas. 

 

El primer almuerzo de los Tamayo

Hicimos esos recorridos durante una buena temporada y de pronto nos dimos cuenta que ya estábamos listos para organizar un almuerzo. Ahora faltaba buscar el lugar adecuado, procurando que no sea muy caro para que todos pudieran asistir.

Como estaba de capellán en el colegio Los Álamos conversé con el director para ver si podíamos tener allí, un domingo, el primer almuerzo de los Tamayos. Me dijo que no había inconveniente y pudimos organizarlo.

Cuando llegó el día, no lo podíamos creer, aparecieron Tamayos de todas las generaciones. Con los más jóvenes armé un partido de fulbito. En el almuerzo hubo varios números musicales y pequeños discursitos de alabanza y gratitud. Así pudimos cumplir con el pedido de mi tío Augusto. (P. Manuel Tamayo. Página web: Alpakana.org).

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA VISITA DEL PRELADO DEL OPUS DEI Estaba en Tradiciones cuando recibimos la noticia de la visita del Prelado del Opus Dei, Mons. Javier E...