MIS BODAS DE PLATA , Conversaciones con el Obispo Prelado, 1998 - 1999
El siglo pasado no se celebraban tanto los
acontecimientos como ahora. No recuerdo que llegaran invitaciones para una
celebración de un aniversario sacerdotal. Nunca asistí a una Misa del
aniversario de algún sacerdote de las generaciones anteriores a la mía.
Los sacerdotes de la Prelatura de Cañete, en esos
años, se acordaban fundamentalmente de las bodas de oro y de plata sacerdotales;
y se organizaba la Santa Misa y un pequeño festejo.
En agosto de 1999 cumplía 25 años de sacerdote.
Estaba tan metido en mis trabajos que ni me acordé. Ya por la tarde cuando
visité a los sacerdotes uno de ellos “descubrió” que había cumplido 25 años y
le faltó tiempo para decirle a los demás que eran mis bodas de plata.
Rápidamente me organizaron un gran almuerzo en el
seminario menor con la torta correspondiente, la asistencia del clero joven de
Cañete y de varios seminaristas. Fue un día de celebración con hurras,
felicitaciones y canciones en un ambiente grato de fraternidad sacerdotal. La pasé muy bien.
Conversaciones
con el Prelado de Yauyos
Ese año el obispo prelado de Yauyos era Mons. Juan Antonio Ugarte. Su nombramiento como obispo residencial había sido el 97. Antes fue obispo auxiliar.
Estaba prácticamente estrenándose con un clero bastante
joven, con muy pocas excepciones, como los padres Frutos y Novato que eran los
mayores de la Prelatura, ambos españoles, como el padre Fernando Cintas que
estaba de párroco en Mala y era un poco más joven. Todos se metían con él, haciéndole bromas, porque en su pueblo de
España le habían dedicado una calle que llevaba su nombre: "calle Fernando Cintas, Misionero"
El año 1998 fue bastante emblemático para mi porque
cumplí 50 años de edad y Mons. Juan Antonio Ugarte había cumplido 60. Nos
conocíamos desde hace muchos años, pero en Cañete vivimos juntos por primera
vez en la llamada “casa de los ingenieros” en Valle Grande. Su habitación estaba encima de la mía y yo
era el director de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz en Cañete y por lo
tanto tenía que ver mucho con la mayoría de sus sacerdotes, que eran socios del
Opus Dei.
Mons. Juan Antonio fue primero Obispo auxiliar de
Abancay, de allí pasó al Cuzco, donde también fue auxiliar de Mons. Alcides
Mendoza. Estuvo unos años en Paucartambo con el P. Jaime Payeras, que viajó
para acompañarle.
Por allí aparecieron los médicos Hugo Esquivel
(cardiólogo) y Lucía Bobbio dermatóloga) para hacer sus prácticas profesionales,
eran esposos recién casados.
El P. Jaime Payeras les recomendó que vayan a
Abancay y les puso en contacto con Mons. Enrique Pélach. Se quedaron en Abancay
un tiempo más y tuvieron la oportunidad de tratar con varios sacerdotes y
algunas religiosas que tenían sus conventos en esa diócesis. Hicieron una
bonita labor con la gente del lugar y luego regresaron a Lima.
El contacto con Abancay les comprometió a seguir
atendiendo médicamente a los sacerdotes de esa diócesis, pero en los
consultorios de Lima.
Mons. Juan Antonio Ugarte pasó de obispo auxiliar
del Cuzco pasó a la Prelatura de Yauyos cuando el obispo prelado residencial
era Mons. Luis Sánchez Moreno. Cuando nombraron a Mons. Sánchez Moreno
arzobispo de Arequipa, Mons. Ugarte lo remplazó en la prelatura de Yauyos, como
obispo residencial.
Mons.Ugarte todos los días salía temprano, de Valle
Grande, para el obispado, que estaba, a unas pocas cuadras, en la plaza de
armas, al lado de la catedral. Con relativa frecuencia le iba a visitar para
conversar con él de las labores apostólicas del seminario y de los cursos
teológicos internacionales que se podrían tener en la Prelatura..
Desde el primer momento me sorprendió la gran afición que tenía por la computadora, donde manejaba varios programas. Para mi todo era nuevo y me parecía complicadísimo. Era además la época del VHS. En el obispado tenía algunas cintas de películas interesantes.
Mi afición al cine
despertó mi curiosidad y le hacía todo tipo de preguntas de máquinas y
películas, para estar mejor informado y con la ilusión de que surgiera una iniciativa en el campo de la comunicación. (P. Manuel Tamayo, Página Web: <alpakana.org>)
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