EN 1994, Falleció Mons. Álvaro del Portillo
1994 fue un año bastante
movido. Se puso en vigencia la nueva constitución creada el 1993. La Justicia
militar condena a los integrantes del grupo Colina que participaron en las
matanzas de La Cantuta y Barrios Altos a 20 años de prisión.
Aunque Abimael
Guzmán y varios terroristas ya estaban en prisión, hubo un atentado en el hotel
María Angola con un saldo de 4 muertos y 20 heridos. A medio año el presidente
Alberto Fujimori anuncia la separación de Susana Higuchi al cargo de primera
dama. Este año fallecen dos famosos literatos, Luis Alberto Sánchez y Julio
Ramón Ribeyro.
El crecimiento del colegio Algarrobos
En este mismo año el
Colegio Algarrobos pegó un buen estirón con las instalaciones deportivas. Se
inició la construcción de un estadio con una cancha de fútbol de primera. Los
padres de familia se unieron con este proyecto que pudo realizarse enseguida.
El terreno del colegio tenía 7 hectáreas, el estadio estaría al otro extremo de
la entrada del colegio.
Un colegio con una
cancha de fútbol grande y buena sonaba mucho en Chiclayo. En el San Agustín,
que era la competencia, el Padre De las Cuevas había construido una piscina
olímpica que removió a todo Chiclayo y el Pardo construyó un coliseo para los
partidos de básquet. Esas iniciativas se dieron al mismo tiempo. En “Las Eras”
teníamos chicos del Pardo, de San Agustín y los del Algarrobos que eran todavía
pequeños. Entre ellos comentaban sobre las instalaciones deportivas que tenían
en sus respectivos colegios.
Las últimas visitas de mi madre
Mi mamá siguió
visitándome cada vez que podía. Venía en la famosa línea Faucett, que todavía
existía en aquellos años. Yo la iba a recoger al aeropuerto y tenía que ver con
quién se quedaba porque había muchas ofertas. De todos modos, había que
visitar, aunque se apara tomar un pequeño lonche, a las familias amigas. Otras
veces organizábamos una cena y allí asistían todos, así las visitas a las casas
se reducían.
A “Las Eras” fue
varias veces a tomar lonche y se quedaba un rato en el oratorio. Un día fuimos
a Zaña al cumpleaños del P. Héctor Vera que estaba de párroco allí (ahora es el
obispo de Ica), fue una parrillada en el campo con varios sacerdotes y ella
disfrutó mucho ese día. Mi madre tenía veneración por los sacerdotes. Desde el
Cielo estará gozando con mi sacerdocio y el de mi sobrino José Luis.
Fallecimiento de Mons. Álvaro del Portillo
Estaba yo en la
sacristía de “Las Eras” revestido para celebrar la Santa Misa, era el
cumpleaños de Paco Silva, cuando entra velozmente Hugo Calienes para decirnos que
había fallecido en Roma Mons. Álvaro del Portillo, que era el obispo Prelado
del Opus Dei.
En los días
anteriores Mons. Del Portillo estaba haciendo una peregrinación a Tierra Santa,
visitó con mucho recogimiento los lugares donde estuvo Jesús y en la víspera de
su fallecimiento celebró su última Misa en el Cenáculo. Al día siguiente viajó
a Roma, después de saludar a quienes le recibieron en el aeropuerto y a la
gente de su casa se fue a acostar, poco tiempo después notó un alboroto en su
corazón y llamó al médico por teléfono, cuando llegó le comentó que sentía en
su corazón como que estuvieran caballos desbocados, al poco tiempo perdió el
conocimiento y falleció.
El
papa Juan Pablo II envió un telegrama de condolencia y quiso ir a rezar
personalmente ante los restos mortales del primer sucesor de san Josemaría. Durante 40 años, el beato Álvaro estuvo al lado de san
Josemaría, fundador del Opus Dei, a quien sirvió como confesor desde el
día siguiente a su ordenación sacerdotal hasta la muerte de Escrivá.
A lo largo de su
vida, enfrentó incomprensiones y críticas. "Dios
nuestro Señor ha permitido mucha calumnia, mucha incomprensión, como siempre
que hay algo nuevo en la Iglesia". Sabía que seguir a Cristo
significaba cargar con la cruz y no temió hacerlo.
El
27 de septiembre de 2014 fue beatificado Álvaro del Portillo, obispo, primer
sucesor de san Josemaría al frente del Opus Dei y uno de los protagonistas
del Concilio Vaticano II, en el marco de una ceremonia multitudinaria presidida
por el delegado del Papa Francisco, el cardenal Angelo Amato, acompañado del
cardenal Antonio María Rouco, arzobispo emérito de Madrid y del obispo prelado
del Opus Dei, Javier Echevarría. (P.
Manuel Tamayo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario